¡Cuidado con las escaras, te pueden costar la vida!

¿Qué son las escaras?

Las escaras, también conocidas como úlceras por presión, son lesiones o heridas que aparecen en la piel y en los tejidos que están debajo de ella.

¿Por qué se producen?

Se forman cuando hay una presión constante y prolongada sobre una misma zona del cuerpo. Esta presión constante «aplasta» los vasos sanguíneos, cortando la circulación de la sangre. Sin sangre, la piel no recibe oxígeno ni nutrientes, por lo que el tejido empieza a morir y se forma la herida.

Suelen aparecer en zonas donde los huesos están más cerca de la piel (talones, tobillos, caderas y coxis), y afectan principalmente a personas que pasan mucho tiempo en cama o en silla de ruedas sin poder cambiar de posición por sí mismas.

Grados de las escaras y sus características

Se dividen en cuatro etapas o grados, dependiendo de la gravedad de la lesión:

Grado 1: La piel no está rota, pero se ve enrojecida. Lo característico es que si presionas la zona roja con el dedo, no se vuelve blanca (como pasaría con la piel normal). Puede doler, picar y sentirse más caliente, fría o firme que la piel de alrededor.

Grado 2: La piel ya se rompe o se desgasta. Se ve como un rasguño, una ampolla (que puede estar intacta o reventada) o un hueco poco profundo de color rosado o rojizo.

Grado 3: La herida es mucho más profunda, formando un pequeño «cráter» en la piel. La lesión ha atravesado las primeras capas y llega hasta el tejido graso que está debajo.

Grado 4: Es la etapa más grave. La herida es tan profunda que hay una pérdida total del tejido. En el fondo de la herida se pueden llegar a ver los músculos, los tendones o incluso el hueso.

En la imagen se pueden observar los puntos donde es más común desarrollar úlceras por presión. En rojo se observa donde se desarrollan mas rápido, debido a que en esas partes, hay menos distancia de la piel con el hueso. es muy importante tomarlo en cuenta para quienes cuidan pacientes con discapacidad o adultos mayores. Fuente https://blog.adamedical.com.br/entenda-a-classificacao-e-a-gravidade-das-escaras/ la escala para medir la predisposición que tiene alguien a padecer escaras, se llama Braden.

Dependiendo de la gravedad de las escaras, se realiza el tratamiento, pero eso ya será motivo de otro artículo del blog, porque hay mucha tela que cortar al respecto.

Devolución de IVA a personas con discapacidad en Ecuador 2026 (hay cambios)

A partir del 2004 en Ecuador, mediante la Ley de Régimen Tributario Interno, se puede exigir en el país la devolución de IVA para adultos mayores y personas con discapacidad. El cálculo del monto máximo de la devolución, viene de dos salarios básicos, multiplicados por el 15% que es el valor del impuesto. Es decir, que para 2026 (con un salario básico de USD 482, es de USD 144,6); esta es una acción afirmativa necesaria, ya que las personas en esta etapa de la vida, y con una condición limitante, tienen gastos propios de su estado.

Mientras que los adultos mayores pueden recibir el monto máximo, los que tienen una discapacidad reciben la devolución de acuerdo a una tabla: Solo quienes tienen del 85% al 100% de discapacidad certificado, pueden reclamar el monto máximo; los que tienen entre 75 y 84% reciben un 80%, y así va bajando, hasta que quienes tienen entre un 30 y 49% solo reciben un 60% (para el año 2026, serían USD 86). Los que tienen menos de eso, ya no reciben este beneficio.

La devolución del IVA, no aplica para todos los gastos, originalmente era para facturas que fueran por concepto de vestimenta, vivienda, salud, alimentación, educación, comunicación, cultura, deporte y transporte; sin embargo, esto se redujo a partir de enero del 2026, a cinco categorías: alimentación, vestimenta, salud, enseñanza y construcción. Dejando por fuera rubros como la gasolina, transporte, comunicación y cultura.

Cuando la persona es menor de edad, las facturas se deben hacer a nombre del beneficiario, ya que el SRI es tajante, en lo que respecta a la devolución, solo aplica para gastos personales; no deben salir a nombre del tutor. Para quienes recién sean certificados, pueden pedir un retroactivo de hasta 5 años, siempre y cuando estén dentro de las categorías que contempla la ley. El trámite se debe hacer de forma presencial la primera vez, pero luego de eso, se realiza directamente en la página del SRI con el usuario y contraseña de quien pide el beneficio.

Cabe añadir que Ecuador, aunque no es el único país donde existe devolución de IVA, en muchos otros ese beneficio está más enfocado a temas de rehabilitación, salud y ayudas técnicas. Incluso, en varios casos el descuento se aplica directamente al momento de la compra, sin tener que pedirle nada después a la autoridad tributaria. En ese sentido, esta devolución también ayuda a reducir un poco la inequidad social y apoya, como decimos acá, “para las colas”, sobre todo a quienes no reciben ningún bono o ayuda directa del gobierno, pero tampoco ganan lo suficiente como para cubrir todo lo que implica vivir con una discapacidad.

Por Aquiles Valarezo

¿Qué cojín necesito para mi silla de ruedas?

Si eres un usuario frecuente de silla de ruedas, debes saber, que así como es tu compañera de ahora en adelante, también se puede convertir en tu enemiga si no tomas en cuenta ciertas medidas. Primero que nada, al pasar periodos prolongados en la silla de ruedas, eres propenso a sufrir de escaras: una lesión en la piel que se produce porque tu piel se queda «aprisionada» entre el hueso (se producen en las áreas donde más sobresalen), y la lona de la silla de ruedas; cuando te sientas poco tiempo, no hay problema, pero al estar demasiadas horas, la piel (y músculo) se muere, en un proceso llamado necrosis, que va haciendo que la escara se forme de dentro hacia afuera.

Hay cosas que te hacen más propenso a tener escaras:

  • Las acciones mecánicas sobre los glúteos: arrastrarse, saltar sobre ellos, estar sobre superficies duras y que no son muy flexibles, o con poca circulación.
  • Limitado control de esfínteres: si la persona continuamente está mojada debido a la orina (así use pañal), o si pasa largos periodos sin limpiarse luego de defecar.
  • Escaso movimiento: si estás en silla de ruedas por una lesión medular u otra condición que no te permita ponerte en otras posiciones con frecuencia, estás en mayor factor de riesgo.
  • Poco tono muscular o grasa: con el paso del tiempo, la cantidad de músculo en los glúteos, o la grasa se va reduciendo, haciendo que los huesos se sientan más cerca de la piel y se presenten lesiones con más facilidad.
  • Tiempo largo en silla de ruedas: lo anterior no importa mucho, si pasas en otros lugares, pero si solo pasas sentado en la silla, debes tener cuidado.

¿Entonces qué cojín necesitas? Bueno, según lo expuesto anteriormente, tienes varias opciones:

Cojines de espuma (memory foam y otros similares): Son «el nivel básico» de protección, úsalos si no pasas mucho tiempo sentado en la silla, si puedes mantenerte seco, o si te cambias de posición con frecuencia; son muy económicos. Estos cojines tienden a deformarse con el tiempo, y con el paso de las horas, hacen que las áreas de más contacto se calienten bastante.

Cojines de gel: son un poco mejores, tienen una bolsa llena de silicona líquida, que provee amortiguación cuando se está sentado. Se calientan menos, pero son mucho más pesados, más propensos también a que se rompan. Pueden ser útiles para personas en silla de ruedas que controlan esfínteres y que se cambian de posición cada cierto tiempo, o que alternan acostándose o poniéndose de pie.

Cojines de aire: el mayor grado de protección, siempre y cuando sean de perfil medio a alto (de 5 cm o más de altura); útiles para usuarios que no controlan esfínteres, o que casi no cambian de posición, y que están mucho tiempo en la silla de ruedas. Son más frescos porque permiten la circulación de aire. Los de perfil alto se aconsejan también para pacientes que se están recuperando de escaras usando parches.

Cojines de panal de abeja: Son los más nuevos en los estudios, hechos de silicona y otros materiales similares, han demostrado ser tan efectivos como los de gel y los de aire de perfil bajo, superando a los de espuma. Son mucho más frescos y livianos, aunque pueden tener precios superiores a estos últimos; pueden usarlos usuarios con un riesgo de bajo a moderado en las escaras. También tienen la ventaja que no se pueden pinchar como los de aire.

Entonces, al final, la decisión es tuya, pero debe ser en base al riesgo que tienes para las escaras, para que así no hagas un doble gasto, y ahorres ese dinero en otras cosas que igual demanda la discapacidad.

Por Aquiles Valarezo